Pobreza orilla a cientos de niños a trabajar

Menores otomíes de la región de Santiago Mezquititlán, en Querétaro, se “amontonan” en las paradas de los camiones, en sus periodos libres, para irse a trabajar al Distrito Federal ya sea de cargadores, limpia-parabrisas, vendedores de golosinas o a pedir limosna

Periódico El Universal (México)

Cientos de niños otomíes de la región de Santiago Mezquititlán, en Querétaro, se “amontonan” en las paradas de los camiones, en sus periodos libres, para irse a trabajar al Distrito Federal ya sea de cargadores, limpia-parabrisas, vendedores de golosinas o a pedir limosna.

Es la nueva faceta de la emigración, asegura el regidor de Amealco, Domingo González Juan. A falta de trabajo en Estados Unidos, dice, los adultos no tienen más remedio que regresarse a su tierra; pero como se necesita el dinero, en lugar de ellos las mujeres y los niños migran a los pueblos cercanos del Estado de México, Michoacán e incluso a las ciudades de Querétaro y San Juan del Río.

En Amealco habitan unos 20 mil queretanos otomíes, que representan 30% de la población amealcense.

De acuerdo a las estadísticas del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), este municipio se ubica en el segundo nivel de mayor pobreza patrimonial, superado por los de Arroyo Seco y Peñamiller, y en cuanto a rezago social ocupa el mismo lugar, pues Pinal de Amoles está a la cabeza.

Tiempo de trabajar

El regidor Domingo González Juan —de origen otomí— asegura que en periodos vacacionales cientos de niños se van al Distrito Federal, a la ciudad de Querétaro o a otros lados a trabajar. El problema es que es mucha la población migrante en esta región y entonces “hay muchos que se van por ahí, a las comunidades del Estado de México, de Michoacán, en busca de aunque sea un día o dos días de trabajo”, porque aquí es poco lo que se puede hacer, solamente cuando es periodo de trabajar la tierra.

Por eso es que desde hace unos tres años, niñas, señoras, personas de la tercera edad andan en Querétaro, en San Juan del Río, en el Estado de México o en el Distrito Federal.

“Las familias se dividen. Los niños, cuando tienen sus vacaciones, se van ‘de a bolitas’ a la ciudad de México, a Querétaro… los adultos también. Los niños a México y los papás a Querétaro para que todos cooperen”.

Domingo González calculó que cada periodo de vacaciones, unos 500 o 600 niños se van a trabajar a otros lados. La información coincide con la del sistema municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en la capital del estado, que ha calculado que en las calles trabajan cerca de 300 niños, cifra que prácticamente se duplica en periodos vacacionales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s